Referente indiscutible por los derechos del colectivo travesti trans, Lohana militó las consignas de la comunidad hasta sus últimas horas de vida.
Convocó a amigxs y compañerxs de militancia al hospital y allí dictó sus últimas palabras, inmortalizadas en una carta dedicada a quienes se apropiaron de las consignas por las que ella vivió y luchó: “El tiempo de la revolución es ahora, porque a la cárcel no volvemos nunca más. Estoy convencida de que el motor del cambio es el amor”.
A seis años de su partida, su espíritu continúa vivo en el corazón de las mariposas que defienden los derechos conquistados y pelean por su memoria.
