Luego de contraer coronavirus, el jefe de la Policía fue internado en la Clínica Mercado Luna, pero debido a su grave estado de salud se lo derivó al Hospital “Enrique Vera Barros” para una atención especializada, y en la noche del 14 de septiembre, los médicos decidieron su traslado a Córdoba, donde finalmente murió en la mañana.
El Gobernador Ricardo Quintela conmemoro su día con unas profundas palabras:
“Rubén Garay fue uno de los mejores amigos y compañeros que pudimos tener. Solidario, buena gente y sobre todo, un hombre convencido de su tarea para seguir mejorando las Fuerzas de Seguridad. A un año de su partida, lo recuerdo con dolor pero también con la alegría de haberlo conocido, de haber trabajado y proyectado juntos, de haber militado por una provincia más justa y segura. Este virus se llevó a un amigo, a un compañero de esos que uno va a extrañar toda la vida”.
“Hoy lo recordamos como siempre”.
