PODRÍAN SOLICITAR LA CAPTURA INTERNACIONAL DE MAURICIO MACRI

El Gobierno de Bolivia denunció que el Gobierno de Mauricio Macri no solo apoyó de palabra el golpe de Estado en ese país, sino que además participó activamente de la movida que sacó a Evo Morales del poder.
«Hemos tenido acceso a un documento que pone en evidencia que el gobierno de Macri en Argentina aportó con material para que se pueda reprimir la protesta social y consolidar el gobierno de facto de Añez», dijo el canciller boliviano, Rogelio Mayta.
Con esta declaración y con las pruebas presentadas, desde todo Sudamérica se expusieron convenios firmados entre los países, que provocaría que Bolivia pueda pedir la captura internacional de Mauricio Macri.
En la Argentina se refirieron al tema el abogado de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, Gregorio Dalbon: «Podrían solicitar la captura internacional de Mauricio Macri, si así lo dispusiera la justicia boliviana. Presidente Luis Arce no permita que se escape».
«Es muy grave lo que se denuncia y existe claramente una colaboración en delitos perpetrados contra derechos humanos. Estamos hablando de violación a tratados internacionales, de delitos de lesa humanidad, esto supera la grieta, elecciones o diferencias políticas. Es criminal y debe ser investigado tanto en el orden local como en el Internacional. La pena debiera ser, PRISIÓN PERPETUA», agregó Dalbon en sus redes sociales.
«La entrega de material bélico por parte de Mauricio Macri que el comandante General Jorge Gonzalo Terceros Lara agradece por escrito, deja probado, sin margen de duda que La Argentina bajo órdenes de Macri colaboró con un golpe de Estado a un Gobierno soberano y democrático», completó.
La investigación
Desde que asumió el gobierno, Luis Arce promovió la investigación de los crímenes cometidos durante el golpe de Estado. Ya en ese momento existían versiones sobre «la colaboración argentina» en la represión. En ese sentido, el canciller Rogelio Mayta le pidió ayuda al nuevo embajador argentino, Ariel Basteiro, quien se ocupó personalmente de la búsqueda de una prueba de esa colaboración. La nota de Terceros Lara apareció mal archivada, pero además dicha nota no figura entre los cables oficiales de la embajada que por esos días envió a la Cancillería argentina. Por eso la nota estaba escondida.
El escrito del militar golpista boliviano tiene fecha 13 de noviembre de 2019 y sello de ingreso a la embajada el 15. Sin embargo, los gendarmes argentinos con sus pertrechos llegaron a la sede diplomática el 12 de noviembre. Los empleados de la embajada recuerdan que los efectivos de la fuerza de seguridad viajaron «para proteger la embajada». También recuerdan que arribaron acompañados de varias cajas donde venían las armas y pertrechos, pero sobre todo recuerdan que esas cajas salieron al día siguiente y una de ellas no volvió.
Las masacres de Sacaba y Senkata
Pocos días después Bolivia vivió dos hechos gravísimos. El primero fue el 15 de noviembre: la Masacre de Sacaba donde por lo menos 11 personas murieron y 120 fueron heridas. El 19 se produjo otra masacre, esta vez en Senkata, donde murieron 11 personas y hubo 78 heridos. Las fuerzas de seguridad boliviana, protagonistas de estas masacres, no sufrieron ningún tipo de bajas.
Es más, el 16 de noviembre ingresó otra tanda de armamentos. En esa oportunidad llegaron desde el Ecuador que era gobernada por Lenin Moreno. En mayo de 2020 un funcionario de la embajada boliviana en Ecuador recibió del jefe de la Policía ecuatoriana una nota donde detallaba el material bélico entregado al gobierno de facto de Añez «en calidad de préstamo». También se trató de armamento anti tumultos.
Estas colaboraciones de los gobiernos de la Argentina y Ecuador con el golpe es lo que llevó al canciller Mayta a comparar los acontecimientos vividos en Bolivia, salvando las diferencias históricas, con el Plan Cóndor que aplicaron las dictaduras latinoamericanas en los años setenta. «Hubo alineamiento y cooperación de determinados Estados para poder ayudar a que un proyecto que rompía con el orden constitucional se hiciera con el gobierno de nuestro país, para luego consolidarse en base a la represión, inclusive con uso de armamento letal», afirmó.
Mayta no lo dijo, pero Evo Morales se lo aseguró a este diario en junio del año pasado, durante una entrevista, cuando afirmó que el embajador de Brasil participó en reuniones con la derecha boliviana que se realizaron en los días previos al golpe. Al igual que Macri y Moreno, Bolsonaro también desconoció la existencia del golpe de Estado.
Dolor y vergüenza
Tanto el presidente Fernández como el canciller Felipe Solá estuvieron al tanto de la búsqueda de la nota por parte del embajador Basteiro. Una vez confirmado todo, Fernández le envió una nota donde le afirmó a Arce sentir «dolor y vergüenza» al haber tomado conocimiento de la existencia de esa nota. Para el presidente esa misiva muestra la colaboración del gobierno de Macri. En ese sentido le pidió «disculpas a su gobierno y a su pueblo» y afirmó que «se trató de una colaboración decidida por el gobierno del entonces presidente Mauricio Macri con la represión militar y policial que sufrieron quienes defendían el orden constitucional en su país». Esto es lo que llevó a Fernández a decirle a Arce que Macri «es partícipe necesario de sedición».
El presidente Arce respondió con un tuit donde repudió «el apoyo» de Macri al golpe con «el envío de material bélico para reprimir al pueblo boliviano contraviene las normas internacionales”. Al mismo tiempo, el presidente argentino encomendó a la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, una investigación y en ese sentido les ordenó a los jefes de las Fuerzas Federales que «informen, en las próximas 72 hs, las responsabilidades en el envío de material policial anti tumulto u otro» a Bolivia.
Esta investigación deberá determinar si hay una orden emitida por la entonces ministra del área, Patricia Bullrich. Pero, además, como se trata de material bélico, debería constar en el Ministerio los detalles del armamento enviado, si fueron usados, y cuáles regresaron, en caso de que eso haya sucedido. El envío de los gendarmes existió a pesar de que el gobierno de Arce haya dicho que no hay registro del vuelo desde la Argentina. Desde la embajada argentina en Bolivia afirman que por esos días el control era casi nulo y por eso no debe haber registros.
La dirigencia de Juntos por el Cambio mantuvo un estricto silencio. El único que habló fue el excanciller Jorge Faurie y lo hizo con el canal de noticias IP. Faurie buscó despegarse del conflicto y se defendió diciendo que “a través de la Cancillería argentina no se envió material de ningún tipo, ni de papeles, ni de gases lacrimógenos”.



