Angustia y preocupación en los barrios: la reacción de beneficiarias frente a los anuncios de Larreta

“Quienes no manden a sus hijos a la escuela van a dejar de recibir el adicional por hijo del programa Ciudadanía Porteña”, advirtió hace unos días el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta. El anuncio fue inmediatamente cuestionado por diferentes sectores de la política, los gremios docentes y organizaciones sociales.
Muchas son las razones que explican los obstáculos para cumplir con este nuevo requisito del 85 % de asistencia escolar. De hecho, la condición impuesta por el Ejecutivo porteño puede acabar por desconocer la propia situación que ese programa de asistencia vino a abordar barrios populares.
En las familias, la posibilidad de quedarse sin esta ayuda social genera mucho estrés y temor. TELAM entrevistó a mujeres que son jefas de hogar de la Ciudad y beneficiaras del programa, con el objetivo de conocer sus historias y entender cuál puede ser el impacto real de la decisión tomada por Rodríguez Larreta.
“Es una medida electoralista o para la tribuna”, sostiene Carmen Villafañe, vecina del Barrio 31, convencida de que “si la preocupación es realmente por los chicos que no van a la escuela, es ahí donde el gobierno de la Ciudad tendría que ver por qué, porque le pueden estar pasando un montón de cosas a ellos o a sus padres”.
Carmen es pensionada, tiene 52 años y cinco hijas e hijos en edad escolar que viven con ella. Son gemelos de 10 años, una hija de 14, uno de 15 y otro que está en el último año del secundario. Para ella, no cobrar este beneficio implicaría “dejar de comprar carne, yogur y queso”, así como un montón de restricciones más: “Deberíamos vivir solo de mi pensión”, explica.




