Esta semana, dos sectores en tensión que cruzan transversalmente al conglomerado opositor quedaron en evidencia cuando la fundadora de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, recibió en su quinta de la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz a los representantes del ala «moderada»: el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; su vicejefe, Diego Santilli, y la ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
Hace rato que Macri no es parte del círculo cercano de Carrió, mientras la relación de la referente de la Coalición Cívica con Rodríguez Larreta y Vidal pasa por su mejor momento, con quienes comparte reuniones -presenciales o virtuales- regularmente, en un plazo habitual de 15 días, según explicaron a Télam fuentes de uno y otro sector.
«Hablaron de la pandemia, analizaron la coyuntura, remarcaron la importancia de la unidad de JxC y mostraron decisión de poner el cuerpo», informaron los voceros de la reunión, con almuerzo incluido, que se realizó en Exaltación de la Cruz, de la que también formaron parte el titular de la Coalición Cívica, el diputado Maximiliano Ferraro (CC-Buenos Aires), y la presidenta de la asamblea del partido, Maricel Etchecoin.
Además de jugar fuerte para que sus alfiles ocupen lugares en las listas, Carrió tiene otro tema que la ocupa: la crucial candidatura en la provincia de Buenos Aires para estos comicios legislativos de medio término, y quizás esa preocupación, compartida por Macri, sea por estos días el único punto de encuentro entre ellos.
En este escenario, la postulación de Vidal «ordenaría la interna» -todos se alinearían detrás de ella-, analizan algunos referentes de PRO, mientras otros advierten que el objetivo debería ser «ganar las elecciones», sin importar las internas que haya en el camino.
Vidal también evalúa otra opción, que sería no postularse, y «sobrevolar» la campaña en todo el país, apoyando a los diferentes candidatos, al mejor estilo Carrió, quien de paso avisó que en caso de ser necesario estaría dispuesta a dejar su retiro y «poner el cuerpo», siempre que las circunstancias lo requieran.
Entre todas estas variables, y aun sin una definición firme sobre 2021, Vidal comenzó a escuchar el pedido de su sector para ensayar una candidatura presidencial para 2023, para lo cual esboza una separación incipiente del padrinazgo de Rodríguez Larreta, su principal competidor para ese puesto, salvo que Macri sorprenda con un regreso, y busque tener un «segundo tiempo», a tono con el nombre del libro que publicó este año.
Fuente: Telam
