Las áreas más afectadas fueron infraestructura escolar, el Plan Nacional de Alfabetización y el Fondo de Compensación Salarial Docente.
El ajuste aplicado por el gobierno de Javier Milei sobre el sistema educativo nacional ya tiene impacto concreto en las partidas presupuestarias destinadas a programas clave de enseñanza, infraestructura y financiamiento docente.
Según un informe difundido por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), la Secretaría de Educación sufrió un recorte total de $78.711 millones, equivalente a una disminución del 1,2% del presupuesto vigente, en el marco de la estrategia oficial para sostener el equilibrio fiscal.
El relevamiento expone que las reducciones alcanzan prácticamente a todas las áreas del sistema educativo, aunque algunas partidas registraron caídas especialmente pronunciadas.
Uno de los programas más afectados fue el Plan Nacional de Alfabetización, que perdió $35.288 millones, lo que representa una reducción del 5,9% de sus fondos.
Sin embargo, el golpe más fuerte en términos porcentuales se produjo en el área de Infraestructura y Equipamiento, donde el ajuste alcanzó los $21.687 millones, equivalentes a una caída del 46,6% del presupuesto destinado a obras y mejoras edilicias.
El informe también detalla una fuerte reducción en el Fondo de Compensación Salarial Docente, que sufrió una quita de $8.930 millones, es decir, un recorte del 33,8%.
La poda presupuestaria también impactó sobre programas vinculados a políticas socioeducativas, evaluación de calidad y formación docente.
En ese sentido, el área de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas perdió $6.650 millones, mientras que las denominadas Actividades Centrales de la Secretaría registraron una reducción de $4.768 millones, equivalente al 12,3% de sus recursos administrativos.
Por otra parte, los fondos destinados a Información y Evaluación de la Calidad Educativa bajaron en $735 millones, mientras que el área de Innovación y Desarrollo de la Formación Tecnológica perdió $483 millones.
En tanto, la partida destinada a Formación Docente sufrió una reducción de $161 millones, y el programa de becas estudiantiles tuvo una disminución menor, cercana a los $2 millones.
El ajuste también alcanzó al sistema universitario y a organismos de evaluación académica.
La Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) registró una caída de $32 millones, equivalente al 0,6% de su presupuesto.
A su vez, dentro de las obligaciones a cargo del Tesoro Nacional, el Gobierno aplicó una quita de $48.000 millones a la partida de asistencia financiera destinada a empresas públicas y organismos vinculados a la Secretaría de Educación.
Ese recorte representa una baja del 47,9% en el financiamiento indirecto que reciben distintos entes del sistema educativo nacional.
El informe también señala reducciones menores en áreas vinculadas a la cooperación internacional y programas sociales articulados con educación.
La partida de Cooperación e Integración Educativa Internacional perdió $9 millones, mientras que el programa de Asistencia y Coordinación de Políticas Sociales registró una reducción de $55 millones.
