La posibilidad de una elección nacional y provincial unificada pero con dos sistemas distintos en territorio bonaerense entró en crisis en las últimas horas. A pedido del gobierno nacional, la Camara Nacional Electoral (CNE) podría prohibir las elecciones concurrentes con sistema de votación diferenciados.
En la Justicia Electoral existe preocupación por las dificultades logísticas, de seguridad y organización que conlleva una jornada electoral donde convivan el viejo sistema de boleta partidaria y la Boleta Única Papel en la inmesa provincia de Buenos Aires, que concentra el 40% del padrón nacional.
Una eventual acordada que prohíba las concurrentes obligará a Axel Kicillof a volver a desdoblar la elección provincial, tal como ocurrió el año pasado. Sería una decisión que iría a contramano de las intenciones del gobernador que descartaba para el año próximo el desdoblamiento y se inclinaba hacia una elección unificada, que empuje su candidatura presidencial.
En el peronismo bonaerense creen que Kicillof se inclina por unificar la elección
La jugada de Axel contemplaba buscaba contar con el arrastre y la movilización de los intendentes y del candidato a gobernador.
Pero detrás de los argumentos técnicos hay motivos políticos. El gobierno de Milei le dejó muy en claro a los jueces de la Cámara Electoral que quiere elecciones desdobladas en la provincia. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, suele hablar con los jueces que integran el tribunal electoral. El vínculo más fluido es con Santiago Corcuera, cuyo hermano fue funcionario de Horacio Rodríguez Larreta, cuando Santilli formaba parte de esa gestión.
La discusión coincide con otro toqueteo que quiere hacerle la Casa Rosada a las reglas electorales para mejorar las chances de reelección de Milei: suspender las PASO, así dificulta la unidad peronista. En ese marco, en la reunión de los máximos dirigentes del PJ de esta se mano se habló de la posibilidad que el Gobierno favorezca un amparo que suspenda las primarias, con aval de la CNE.
Sin embargo, un vocero de la Cámara Electoral fue terminante ante la consulta de LPO: «No hay ninguna posibilidad que la Cámara Electoral conceda un amparo contra las PASO».
Volviendo al tema del desdoblamiento, los jueces electorales tomarían como argumentos para prohibir las elecciones concurrentes en provincia, los que utilizó Kicillof el año pasado. Se trabaja sobre una acordada que sostenga que por cuestiones logísticas no es posible realizar las dos elecciones el mismo día, con sistemas diferentes. Algo que la Ciudad de Buenos Aires hizo en el pasado sin problemas, cuando combinó boleta tradicional con voto electrónico.
Sin embargo, en la CNE consideran que realizar una elección unificada con dos sistemas distintos en la provincia supone un desafío inédito y no quieren correr riesgos en una elección presidencial.
La convivencia de los dos sistemas implica que por un lado, el votante utilizaría el sistema de Boleta Única Papel para elegir presidente, vicepresidente y diputados y luego debería pasar a otro cuarto oscuro para votar gobernador, legisladores, intendente y concejales con el tradicional sistema de boleta sábana.
El año pasado, el gobierno bonaerense sostuvo que era imposible votar con los dos sistemas al mismo tiempo y ese fue el argumento para desdoblar la elección, una jugada electoral que todavía critica el kirchnerismo por la derrota de octubre.
La alternativa de Kicillof para justificar que, a diferencia del año pasado, esta vez sí se podría avanzar en una elección concurrente era duplicar la cantidad de mesas de votación. Sin embargo, eso supondría un esfuerzo logístico de una magnitud muy superior a las experiencias conocidas hasta ahora.
Por caso, se sabe que el juez federal con competencia electoral en la provincia, Alejo Ramos Padilla, no quiere saber nada con una elección unificada. Ramos Padilla alcanzó ese juzgadao clave impulsado por el kirchnerismo.
El lunes expondrá en un congreso organizado por el Centro de Estudios en Derecho Electoral de la Universidad de La Plata. Se espera que en esa intervenciones brinde precisiones sobre las dificultades logísticas para una elección concurrente.
El magistrado padeció el año pasado las indefiniciones respecto del proceso electoral en la provincia y no quiere volver a atravesar esa experiencia.
En las elecciones de octubre del año pasado, la provincia de Buenos Aires tenía 13.354.000 ciudadanos habilitados para votar. Eso supone el 37% del padrón argentino.
El presidente de la Cámara Electoral, Santiago Corcuera, es quien conversa con el gobierno de Milei sobre la organización de las próximas elecciones, una tarea que de alguna manera recae sobre Diego Santilli, que tiene a su cargo el Ministerio del Interior y sobre todo, el Correo Argentino, institución clave en la organización de los comicios.
Santilli acaba de cambiar las autoridades del Correo y ubicó al frente de esa empresa estatal a Adrián González, un técnico de origen macrista que fue apoderado de Horacio Rodríguez Larreta en las elecciones presidenciales 2023.
Si se confirma la decisión de la Justicia Electoral de prohibir las elecciones concurrentes sería un golpe para la estrategia de Kicillof. Esta semana, voceros del gobierno provincial habían salido a posicionar la idea de una elección provincial unificada con la nacional. Incluso dejaron en claro que la idea era que la provincia de Buenos Aires conserve su mecanismo electoral, distinto del nacional, que utiliza la Boleta Única Papel.
