El servicio postal de España generó críticas generalizadas esta semana después de introducir sellos en tonos de piel, siendo los más claros los más valiosos, y promoverlos como parte de una campaña contra el racismo.
“Cuanto más oscuro sea el sello, menos valor tendrá”, dijo la empresa estatal, en un comunicado de prensa al anunciar el lanzamiento. “Por tanto, a la hora de realizar un envío, será necesario utilizar más sellos negros que blancos. De esa manera, cada carta y cada envío se convertirán en un reflejo de la desigualdad creada por el racismo“.
Un sello negro vale 70 céntimos en la tienda online de la empresa, mientras que un sello del color de piel más claro cuesta 1,60 euros.
Los críticos dicen que la campaña refleja la sordera y la falta de diversidad en las principales empresas españolas.
