La votación fue reñida ya que por casi 12 millones contra casi otros 11 millones Italia se convirtió en República tras 85 años de monarquía, lo que llevó al «exilio» a los reyes de la casa de Saboya sumado a que fueron desposeídos de cualquier vestigio de poder.
Nabucco, la obra judía de Verdi, cuenta la historia del exilio hebreo en Babilonia tras la pérdida del Primer Templo de Jerusalén y Va, pensiero del tercer acto expresa la nostalgia por la tierra natal.
Una ópera maravillosa, pero también, y es el motivo por el que finalmente cautivó a toda Italia, por la asociación que hacía el público entre la historia del pueblo israelí y las ambiciones nacionalistas del pueblo italiano, un canto contra la opresión extranjera en la que vivían, uno de los símbolos que, con frases como Oh mia patria sì bella e perduta! –¡Oh, mi patria, tan bella y abandonada!-, utilizó el pueblo para reforzar el ideal de independencia y unificación de toda la península italiana.
