Los outsiders – La Política Online

La irrupción de outsiders de la política como Daniel Hadad y Jorge Brito se explica por el mal momento que atraviesa el gobierno de Javier Milei y su caída en las encuestas. Emilio Monzó está detrás de esas candidaturas y busca conquistar el centro, alejado de los extremos de Milei y Kicillof. La falta de transparencia de Toto Caputo con los encajes y el manejo de las tasas son una evidencia de la gestión opaca del ministro de Economía. El nuevo capítulo de la guerra de Trump con una cooperativa de luz de Neuquén.

Hadad le hizo un guiño a la candidatura presidencial de Jorge Brito

Ignacio Fidanza: Bueno, ahí lo escuchábamos a Daniel Haddad elogiando a Brito, la candidatura de Brito. Hay una historia detrás de esto. Aparecen dos outsiders, que son Haddad y Brito. Hay que decir que ninguno de los dos es realmente un outsider. Tienen algún vínculo con el sistema político desde hace un tiempo. Pero bueno, les cabe la etiqueta outsider hoy y está todo bien. Entonces, ¿qué es lo que hay acá atrás? Acá atrás hay una persona, que es Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados de Macri, que está con Brito pero tiene muy buen diálogo con Haddad y además Brito y Haddad son amigos. Haddad era muy amigo del padre y tiene una amistad con el hijo; además de River, comparten otras cosas. Entonces acá hay un juego que se está desplegando digamos en los medios, que no está claro si están viendo quién se posiciona mejor para después definir quién es el candidato. Pero hay una articulación. ¿Y por qué ocurre esto? Todo esto tiene que ver con que Milei está mal y que Kicillof no termina de ser el candidato peronista. Entonces hay un espacio y hay una teoría. La teoría es que los extremos ya cansaron, que Kicillof y el kirchnerismo son un extremo y que Milei es otro, y que entonces hay unos 30 puntos… Esta es la teoría de Emilio Monzó, ¿no?, que es el ideólogo. Hay unos 30 puntos para ir a buscar, difíciles, pero que están disponibles supuestamente. Cuando uno ve esto desde la política dice «Bueno, pero ¿y quiénes son los operadores, los candidatos, el armado? No tienen nada.» Bueno, muy bien, hay un dato que cambia un poco la situación y que permite que florezcan estas mil flores que florecen, que es la boleta única. Hoy, con el sistema que vamos a debutar a nivel presidencial de boleta única, hoy el candidato a presidente solo necesita 24 candidatos a diputados nacionales y candidatos a senador donde se elige senador. Punto. Ya no hace falta tener intendente, concejales, consejero escolar, gobernador, etcétera, etcétera. Y esto hace que una aventura de este tipo sea mucho más este viable, por lo menos en los papeles. Bueno, hoy es martes 11 de agosto y esto es A Sangre Fría.

Ignacio Fidanza: Bueno, acá estamos con Javier Laquidara, que nos va a contar un poco qué pasa con Sturzenegger.

Javier Laquidara: Sturzenegger, como sabemos, es el ministro de Desregulación, que le dieron ese nombre para hacer cualquier cosa. Desregular justamente, pero sin mucho contacto con la calle, digamos, con el sistema político. Él tiene teorías ortodoxas, que le dice a Milei. El problema es que se junta solo con Milei, y Milei le compra todo, y después por ahí tenemos casos como el de la semana pasada, que quiso desregular el tema de los prácticos navales y casi paraliza al país.

Ignacio Fidanza: Bueno, lo paralizó de hecho y ahí Milei enloqueció, le agarró un ataque, un brote, y dijo «Lo voy a echar a patadas» cuando lo empezaron a llamar los petroleros y todos a decirle «Estamos perdiendo 300 palos verdes por esta pelotudez».

Javier Laquidara: Acordate que con Adorni dijo lo mismo tres días antes de que se fuera. Dijo «Si robó o algo así, lo echo a patadas».

Ignacio Fidanza: Sí, se ve que es una frase que él utiliza.

Javier Laquidara: Y justamente tres días antes. Lo dijo un viernes y Adorni voló el lunes, una cosa así. Así que si dijo esto…

Ignacio Fidanza: Pero acá hay una diferencia. El coloso, como él lo llama, que siempre tiene digamos una predilección por los apodos bombásticos así.

Javier Laquidara: Sí, sí, nunca un más o menos.

Ignacio Fidanza: Sí, este nunca es una persona inteligente, no, es coloso.

Javier Laquidara: El mejor ministro de la historia.

Ignacio Fidanza: El coloso… bueno, él tiene como un encantamiento, ¿no?, con las ideas de Sturzenegger, ¿no es cierto, Luciana? Vos contanos desde el punto de vista de la teoría económica.

Luciana Glezer: En esta abstracción en la que viven, ¿no?, porque viven en un mundo abstracto, Sturzenegger es…

Javier Laquidara: Es como decir que viven en una nube de pedos.

Luciana Glezer: Buena traducción la que querés hacer, como las que solés hacer.

Javier Laquidara: Siempre vamos a lo sencillo.

Luciana Glezer: Sturzenegger es su más fiel representante en términos de cuál es el rol del Estado, que es precisamente correrse de todas las áreas. Pero está chocando fuertemente y con pesos pesados de la economía local. Recordemos que no pudo finalmente Sturzenegger abrir el mercado de la vacuna de la aftosa, donde no entra ni una sola vacuna importada, por ejemplo.

Ignacio Fidanza: Porque ahí está Sigman, que con Sielecki fueron los grandes aportantes de la campaña de Milei. Entonces Milei es como muy desregulador y muy todo hasta que le agarra el pragmatismo de la caja y ahí se termina, ¿no?

Luciana Glezer: Bueno, todo tiene su límite. Toda ideología choca contra su límite material.

Javier Laquidara: La ley de las patentes no pudo avanzar.

Luciana Glezer: Tampoco, claro, exactamente, por los laboratorios.

Ignacio Fidanza: Un límite es Sigman. Clarísimo, que trasciende los gobiernos.

Luciana Glezer: Y en este caso nadie puede creer que hayan sido los prácticos que, vamos a decir, es un gremio relativamente chico, tiene mucho poder económico de calle al hacer sentir, ¿no?, el paro portuario, pero los que levantaron el teléfono, como marcaba Fidanza, fueron los petroleros a decirle «Vaciamos las estaciones de servicio del país si esto no se resuelve ya», y ahí fue la decisión de dar marcha atrás.

Javier Laquidara: Esos son prácticos, digamos.

Luciana Glezer: Esos son bien prácticos.

Ignacio Fidanza: Bueno, pero Sturzenegger hoy salió a bancarlo con un tuit, salió a bancarlo Milei, un poco por lo menos en este episodio aclarando que por ahora sigue.

Javier Laquidara: Claro. El problema lo tiene con otros ministros también, porque por ejemplo con Santilli, porque el tipo hace cualquier destrozo y después Santilli tiene que ir a buscar los votos de los gobernadores, juntarse con los gobernadores, y le complica las negociaciones.

Ignacio Fidanza: Y ahora lo metieron en un corralito, le frenaron todos los proyectos a Sturzenegger de desregular la venta de medicamentos…

Javier Laquidara: Los libros.

Ignacio Fidanza: Los libros, Se pelea, digamos, cada proyecto de él es una pelea. La mesa política entiende que el gobierno está mal, que no puede seguir generando conflicto con sectores, no con políticos, con sectores de la sociedad, porque son puntos que va perdiendo. Y me parece muy interesante la columna de hoy de Pablo Vaca en Clarín donde dice que el corralito que le meten a Sturzenegger en realidad es un corralito a Milei, como que el que no se da cuenta de las cosas es Milei.

Javier Laquidara: Claro, el que no lo frena es Milei.

Ignacio Fidanza: No, peor, le dice «Dale, para adelante». O sea, dicen «Tenemos que hacer algo, porque entra cualquier boludo o un ministro a reunirse con Milei, le dice un disparate, Milei compra, y el tipo sale empoderado y dice ‘Yo esto lo hablé con el presidente’ y manda el proyecto y después la chocan toda». Entonces, el problema es de Milei.

Javier Laquidara: En aras de una teoría, porque no es que dice «Bueno, con esto ganamos 10.000 palos por mes».

Ignacio Fidanza: No, de nada. Esto es buenísimo, porque Karina dice «No, a partir de ahora todo pasa por la mesa política», pero le está metiendo un corralito a Milei, como que dicen como que el presidente no tiene la capacidad de distinguir si algo puede generar un conflicto.

Luciana Glezer: Claro, hay un cambio de sujeto discursivo, ¿no?, porque el culpable en una primera instancia era Santiago Caputo y cómo libraba la batalla cultural, después Karina en su jefatura con sus pocas capacidades, y ahora ya llega el prestamista de última instancia. El problema pasa a ser el presidente.

Javier Laquidara: Y ya hablan de que Sturzenegger está buscando una salida internacional como siempre. Él se fue en noviembre del 2001 del gobierno de la Alianza y ahora busca algún organismo.

Ignacio Fidanza: Yo me acuerdo, porque en Argentina no hay memoria de nada, es extraordinario. Entonces un tipo va, fracasa, la choca toda y después vuelve y habla como si fuera que bajó de un plato volador. Yo me acuerdo cuando Macri era candidato a presidente lo entrevisté a Sturzenegger y él estaba en el Banco Ciudad. Y él con una soberbia, porque es muy soberbio, con una arrogancia tremenda me dijo… Yo le pregunté por la inflación, que era un problema con Cristina porque había 25% anual, acordate.

Javier Laquidara: Él estaba en la mesa esa con Bullrich que medían la inflación del Congreso.

Ignacio Fidanza: Sí, sí, y además estaba con otros economistas, pero él era como el economista de verdad de Macri, ¿no? Y él me dijo «Pero estos son unos burros, la inflación se baja tan fácil, es una pavada», me acuerdo. Y después vino Macri y fíjate cómo terminó.

Javier Laquidara: Está la foto famosa de Lucas Llach que decía «Más menos dos 10» y terminó en 40.

Luciana Glezer: Cuando le dinamitaron el régimen de metas de inflación, ¿quién fue? Toto Caputo atrás. poniéndose atrás de Marcos Peña, que realmente Marcos Peña no entiende nada de economía.

Ignacio Fidanza: Y Quintana.

Luciana Glezer: Y Quintana.

Ignacio Fidanza: Pero vos fíjate, el debate es parecido en alguna medida al de ahora. Se empiezan a acercar las elecciones y los presidentes se dan cuenta de que la gente no llegue bien a fin de mes y que tenga un montón de problemas de empleo y demás es un problema electoral.

Luciana Glezer: Se dan cuenta de que las personas votan.

Ignacio Fidanza: Sí, exacto. Hasta ese momento era «No entienden nada esto, hay que pasarla mal pero después la van a pasar mejor y chau, y que aguanten». Y ahora dicen «No, bueno, pero esperá, hay que…». Entonces, un poco lo que vos contaste esta semana, Luciana, es esta tensión que hay de nuevo entre dólar y tasa: para que no se escape el dólar, para que no se escape la inflación, subimos la tasa y entonces se enfría la economía y entonces perdemos votos. Y esta semana hubo un episodio muy especial respecto de esto.

Luciana Glezer: Muy evidente. Esto de si las tasas dejan de ser atractivas en pesos, se produce una presión cambiaria incontenible, o sea que hay una presión cambiaria encubierta en un régimen de tasa-tasa constante.

Ignacio Fidanza: Claro, el dato es ese: hay presión cambiaria, el dólar está barato, y entonces…

Luciana Glezer: Entonces lo que ocurre es que siendo esta presión cambiaria, cómo es la intervención de Economía para aflojarla: ofrece altos rendimientos en pesos en sus títulos públicos. En eso capta pesos del mercado, en realidad tiene a los bancos cautivos porque los bancos si no compran esa deuda del Tesoro lo que les queda es componer encajes no remunerados, o sea que la plata de los depósitos… estamos hablando de que los bancos administran los depósitos y esa es la plata que le prestan al Tesoro.

Ignacio Fidanza: Hoy vi un gráfico que decía que el nivel de encajes está a niveles del 2001 más o menos.

Luciana Glezer: Estamos por encima del 45%, por supuesto, una cosa es un depósito de empresa, otra cosa es cuentas a la vista y mayorista, ¿no? Tienen distintos regímenes de encajes, pero lo cierto es que están en el orden promedio del 45%. Esto es, que si una persona va a depositar 100 pesos al banco, 45 permanecen inmóviles en el Banco Central por los cuales el banco no percibe ninguna tasa. Ahora sí le tiene que pagar a su cliente el depósito por 100. ¿Qué le dice el Tesoro? «Bueno, esos encajes los podés tener en pesos inmovilizados o integrar una parte con mi deuda». Entonces ahí está un ejemplo más claro de pescar en la pecera. Entonces el banco le presta al Tesoro. Se pasó de rosca en la licitación, en la última licitación (mañana hay una nueva, pero en la última licitación que era importante porque vencían más de 8 billones de pesos, digo para tener un parámetro, mañana vence la mitad, 4 billones y medio), y no solo renueva esa totalidad de pesos, sino que absorbe un 40% más por sobre los vencimientos. Deja a los bancos sin liquidez porque, una vez más, estos son los depósitos de las personas.

Ignacio Fidanza: Ahí iba contra el dólar, ¿no? Ahí dice «Bueno, saco liquidez para que no vayan al dólar».

Luciana Glezer: Exactamente, para descomprimir esta presión que venía mostrando, digo, ¿y dónde se ve esto? Se ve en la tensión alcista que mostraban todas las cotizaciones y en cómo bajó la compra de reservas diarias del Banco Central, que venía a tres dígitos y pasa a un día comprar 8 millones.

Ignacio Fidanza: Entonces sacan 4 billones de más de lo que tenían que renovar, secan con todo la plaza. Que a nadie se le ocurra comprar un dólar.

Luciana Glezer: Exactamente. Cuando los bancos tienen que responder a las operaciones de sus clientes, como por ejemplo «Vengo a retirar mi dinero», el banco no lo tiene porque se lo prestó al Tesoro. ¿Entonces qué hace el banco en ese momento? Le pide a otro banco. Como ningún banco tenía, esa tasa se dispara, sale muy caro lo que es el corredor diario… hay tres tasas, se complejiza, hasta la caución, el interbancario… La tasa que se prestan entre los bancos justamente cuando tienen problemas de liquidez, que suele, porque es muy difícil calcular cuántas transacciones vas a tener en el día, y si el banco tiene esos pesos disponibles todo el tiempo está perdiendo guita, entonces todo el tiempo lo están prestando porque…

Ignacio Fidanza: Bueno, digamos para hacerlo simple: la tasa sube y eso le pega a la actividad y al plan de que se recupera todo con crédito.

Luciana Glezer: Exactamente, esa tasa que sube en el mayorista, esa tasa mayorista en el segmento interbancario, tarda nada en volcarse al sistema financiero.

Ignacio Fidanza: ¿Y qué hace Toto Caputo cuando se da cuenta de esto?

Luciana Glezer: En lugar de poner los 4 billones en su cuenta del Banco Central, los deposita en el Banco Nación para que el Banco Nación se los pueda prestar a los otros bancos y desplome la tasa, que es lo que efectivamente pasó.

Ignacio Fidanza: O sea Toto Caputo, primera acción: toma de más para frenar el dólar, se le va la tasa y entonces lo mete en el mercado para bajarla.

Luciana Glezer: Exactamente. Pero por esos 4 billones…

Ignacio Fidanza: O sea un mamarracho, digamos.

Luciana Glezer: Pero sí, una jugada que vale cara, porque por esos 4 billones está pagando cerca del 30 haciendo un promedio, 30%, y cuando se los da al Banco Nación, el Banco Nación está pagando por esos depósitos, siendo un buen cliente, considerando que es uno de sus mejores clientes, 21 o 22, o sea que está perdiendo 8 puntos de movida. Y luego es una tasa subsidiada.

Ignacio Fidanza: Bueno, ahí podemos sospechar que tal vez haya un tongo en ese pase de guita.

Luciana Glezer: Qué mal pensado, Fidanza, por favor.

Javier Laquidara: Además está el billón de pesos de la tasa vial.

Luciana Glezer: No, los fondos fiduciarios es todo un agujero negro. Digo, ahí como estás saltando, que nosotros lo venimos contando en La Política Online…

Ignacio Fidanza: Desde el año pasado, desde Cemento que estamos con que se queda… Ahora se enteró La Nación y ahora es tema nacional, y Ravier sale y dice » no, se la queda Caputo», con lo cual Caputo, que tiene una demanda por retención indebida porque son fondos con asignación específica, el juez va a decir «Bueno, que venga que venga el vocero que acaba de confirmarme todo el chanchullo».

Javier Laquidara: En las redes se preguntan si al vocero no lo metió el peronismo.

Luciana Glezer: El vocero sí, claramente es un infiltrado de…

Ignacio Fidanza: Y después dice que lo que dice Milei de que la campaña de anti Argentina salió en Brasil, bueno no está claro, hay que chequearlo…

Javier Laquidara: Lo vio en las redes.

Ignacio Fidanza: Sí, hay que ver si es verdad. Como diciendo que Milei repite cualquier boludez.

Javier Laquidara: Eran 1.000 millones de dólares dijo que había puesto. Hay que poner 1000 millones de dólares.

Luciana Glezer: Nosotros estamos hablando de un solo fondo de asignación específica entre las decenas, me animo a decir que son más de 100 los fondos fiduciarios que conforma el Estado a partir de captar una porción de los impuestos para asignación específica de diferentes formas, ayer el de estabilización del mercado eléctrico. Toda esa guita no se sabe dónde está, ni cómo fue, ni administrar qué, ni a pagar qué.

Ignacio Fidanza: Ni el oro.

Luciana Glezer: Ni el oro tampoco.

Ignacio Fidanza: Y nosotros cuando ponemos que el manejo de la información es opaca de Caputo, salta Felipe Nuñez, y dice » o sé, vayan a la escuela primaria, vayan a estudiar», qué sé yo. O sea, no hay dato claro de nada de lo que hace Toto Caputo. Vos incluso me decías que ahora hay otra cosa confusa…

Luciana Glezer: Otra calesita hoy de pesos entre el Banco de dólares, en este caso calesita de dólares entre el Banco Central y el Tesoro donde le da, le devuelve, papelito va y viene, y el saldo es neto, o sea el saldo es cero. Pero respecto a la opacidad, la semana pasada hubo una conferencia de prensa del Banco Central, ya es la segunda mensual que hacen para presentar el informe de política monetaria, que es un pedido expreso del FMI. El FMI les dijo «Tienen que poner mayor claridad a la hora de explicar la política monetaria», se los dijo explícitamente. Entonces tienen que hacer estas conferencias de prensa que se cuidan mucho porque, por supuesto, se las hacen al FMI. Y ahí saltó esta clave, ¿no? Fue en la conferencia de prensa ante la pregunta de Bloomberg donde le dicen: «¿Dónde están estos 4 billones de pesos?». A ver, la administración de 4 billones de pesos en el mercado es estrictamente política monetaria, es lo que se llama política monetaria. Y venimos escuchando la iniciativa de reforma de la carta orgánica del Banco Central donde dice que la política monetaria la va a concentrar el Banco Central, que es quien daba la conferencia de prensa. Cuando Bloomberg le pregunta por estos 4 billones de pesos y el presidente del Banco Central dice: «En algún lado están». Abro paréntesis: «¡Vivos o muertos!». Son muchos para desaparecer. Lo que reconoce es que no está teniendo ninguna autoridad respecto a la política monetaria.

Ignacio Fidanza: Se mete en el barro, Glezer, pega a fondo.

Javier Laquidara: Es picante.

Ignacio Fidanza: Sí, no, tremendo. Nos dejaste acá preocupados. Que venga el loco de la escopeta este que apareció… que dice la ministra: «No es de estruendo». Que dicho sea de paso, la ministra esta, Monteoliva, volvió a decir refiriéndose a la bandera de Malvinas «el dibujito», «la bandera con el dibujito»…

Javier Laquidara: El mapita…

Ignacio Fidanza: Lo dijo de nuevo ayer.

Javier Laquidara: Y nos dijo «la mentira online».

Ignacio Fidanza: Sí, enojada porque dijimos que se quería lanzar a diputada y se le complicó. Ahora, digamos, esta cosa del aislamiento de Milei, la desconexión de Milei, vos sabés que está generando ya un impacto diplomático muy serio. Diplomáticos europeos, sobre todo, están anonadados por el conflicto con Brasil y han empezado a tener reuniones. Hoy Mariano Obarrio cuenta una de diplomáticos con Massa en Roldán, y a mí un dirigente peronista, que no es él, otro, me contó que los fueron a ver muchos diplomáticos europeos tratando de entender qué es este delirio de Milei chocando de frente con Lula y las barbaridades que le dicen, y el canciller que va al acto del opositor y que le retiran el embajador. Y hay como una idea de, como que recién ahora empiezan a tomar conciencia de que: «Che, por ahí este no es que se hace el loco, por ahí está, ¿viste?, por ahí acá hay otro problema, de otras características».

Javier Laquidara: Y Quirno quedó muy incómodo, porque el tipo tiene que salir a explicar que en realidad, bueno, es una cosa de ideologías que no se mezclan entre los Estados, y después sale Milei y vuelve a putear.

Ignacio Fidanza: Dos veces más.

Javier Laquidara: Lo gracioso es que recién ahora el personaje de Milei los cautive a los diplomáticos europeos.

Ignacio Fidanza: Lo que pasa es que además vos fíjate cómo son las cosas, ¿no? Son procesos que tardan. Ahora Europa está prendida fuego; ahora viene otra ola de calor. Europa es el lugar más afectado del planeta por el cambio climático; la temperatura en Europa sube el doble que en el resto del planeta. Por eso vemos incendios, bueno, todo lo que estamos viendo, temperaturas terribles, miles de muertos por la ola de calor y demás. Y entonces ahora los europeos dicen: «Che, este tema de que Milei es negacionista del cambio climático es un problema también». O sea, porque allá ya pasó la barrera de la pelea ideológica: como todos se cagan de calor y como todo se prende fuego…

Javier Laquidara: Hasta los terraplanistas, digamos.

Ignacio Fidanza: Todos. Ya no hay nadie que discuta el cambio climático en Europa. Y Milei viste que se alinea con Trump y dice: «No, no existe el cambio climático».

Javier Laquidara: Y el alineamiento es tal que el embajador Lamelas se junta con los de ATE acá. Es una locura.

Ignacio Fidanza: Es todo medio distópico, ¿no?

Javier Laquidara: Sí, porque el tipo hace injerencia extranjera en Brasil, pero acá se le meten a él.

Ignacio Fidanza: Y bueno, Lamelas quiere echar… ¿Cómo era, Luciana? ¿Quiere echar a los de la cooperativa? ¿Qué quiere hacer?

Luciana Glezer: Claro, la tensión que hay con CALF, que es la cooperativa eléctrica neuquina, que estaba avanzando en un proyecto conjunto con Huawei para la generación de energía para los data center, reciben este mensaje del responsable de negocios de la Embajada de Estados Unidos…

Ignacio Fidanza: Vos te imaginás lo que debe ser que el tipo de la cooperativa de Neuquén que le dice que le quiere echar Estados Unidos… O sea, «¡tengo un quilombo con Estados Unidos!», dice el de la cooperativa.

Javier Laquidara: Mañana hay una reunión en el Palacio Bosch entre Peter Lamelas y los de ATE para frenar la Tercera Guerra Mundial con China.

Ignacio Fidanza: No, no, peor, ¡con la cooperativa de Neuquén! Le van a mandar un misil Patriot a la cooperativa de Neuquén.

Javier Laquidara: Le van a sacar las visas a unos muñecos que hicieron un acuerdo para un rancho.

Luciana Glezer: Y hay que decir que, por ejemplo, YPF también tiene acuerdos, convenios comerciales con Huawei, también para la provisión de distintas tecnologías…

Javier Laquidara: Que no se entere Lamelas.

Ignacio Fidanza: Pero ¿sabés qué pasa? Hay un libro buenísimo que lo explica bien que se llama La casa Huawei. Huawei tiene no solo muy buenos precios, sino una tecnología superior. Entonces acá hay un problema con el 5G, con la tecnología de Huawei…

Luciana Glezer: Perdió Estados Unidos la carrera del 5G.

Ignacio Fidanza: Y bueno, la perdió. Entonces acá hay un problema más de fondo. Y además Huawei se mete en mercados difíciles: en África, en Medio Oriente y en Argentina. Tiene la gimnasia para lidiar con gente complicada. Y los yanquis son como más estructurados.

Javier Laquidara: Van a lo seguro.

Ignacio Fidanza: Es una competencia desleal. Los yanquis realmente sufren una competencia desleal, yo los entiendo. Pero no está fácil de resolver. Pero además tenés otro problema: que China es una potencia emergente y cada vez más destacada en lo tecnológico. Y ahora, por ejemplo, que hay faltante de memorias RAM porque se las chupan todas las IA, ¿no? Entonces vos viste que los celulares, las compus, todo es cada vez más caro porque no hay memoria RAM. Y Apple -esto fue un tema que estalló ayer- empezó a tratar de comprar memoria RAM a la gran fábrica de memoria RAM de China. Y terrible quilombo; están viendo qué hacen con Trump. Dicen: «Bueno, ¿pero y si no hay? Las nuestras ya tienen todo vendido».

Luciana Glezer: Y en el sector energético hay que decir que China avanzó, tiene un nivel de capilaridad que quizás es imperceptible a la superficie, pero andá a decirle a los principales jugadores de Vaca Muerta que deben cortar sus relaciones comerciales con China. Es imposible, no llegás al mercado asiático, la importación de maquinaria a precio muy barato… Digo, está absolutamente… digo, el vínculo es muy estrecho entre la cuenca patagónica y China.

Ignacio Fidanza: Ahora, hablando en serio, vos fíjate la lógica. Estados Unidos se supone que es capitalista, ¿no? Entonces se enfrenta con un desafío de mercado de una empresa que tiene mayor penetración, mejor equipo comercial, mejor precio y buena tecnología, y lo resuelve diciéndole «le vamos a sacar la visa al tipo que le compre»…

Luciana Glezer: Por WhatsApp.

Ignacio Fidanza: O sea, es como un montón. Le mandó un WhatsApp amenazándolo. O sea, ni siquiera es «te pongo una sanción comercial»; no, «te saco la visa al tipo que se compre…». O sea, de eso va: al tipo que vaya a comprar un Huawei le van a decir «y ahora no entrás más a Estados Unidos si te compraste un teléfono Huawei».

Luciana Glezer: Si se te cae el Huawei en el aeropuerto de Estados Unidos, ¿qué te pasa? Cae el FBI…

Javier Laquidara: Va a terminar esto con nadie queriendo ir a Estados Unidos.

Ignacio Fidanza: O ellos mismos digan «bueno, basta con esto, busquemos un abordaje un poco distinto a esta cuestión».

Luciana Glezer: Con todo esto hay mucha expectativa respecto al encuentro que organiza la AmCham, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, este próximo jueves con la participación de Lamelas y cómo va a entrar en tensión esta discusión. También hay que decir que a Quirno lo tiene muy desgastado, Quirno ya no está tan entusiasmado con la exposición pública, se aburrió un poco o quedó bastante golpeado.

Ignacio Fidanza: Golpeado. Yo lo veo que pone: «No, abrazo». Antes era una canchereada terrible, te meaba todo. Ahora está a reglamento tuiteando. O sea, ataca a periodistas a reglamento, es «No, abrazo». Hasta ahí le da, ¿viste? No le da para más. O sea, van perdiendo ímpetu. Pero lo que pasa es que los está lastrando, digamos, una situación general que es la caída de Milei en las encuestas. Los candidatos outsider tienen una encuesta hace 48 horas, que no podemos decir quién la hizo porque la hizo Julio Aurelio, o sea, Aurelio, el hijo, que le da 35 puntos. Shila lo tiene entre 30 y 32, ¿no? O sea, empieza a haber en todo tipo de encuestadores serios, como Aurelio, como Chila y demás, una coincidencia de que Milei está en torno a los 30-35, o sea que está perdiendo en primera vuelta. Y que en segunda vuelta pierde con cualquiera. O sea, se da vuelta un poco lo que a él lo beneficiaba, que es «cualquiera menos el peronismo». Ahora en segunda vuelta vos tenés 60% que dice «no quiero que siga Milei», ¿no? Bueno, entonces frente a esto, claro, las relaciones con los gobernadores empiezan a ser de otras características, porque ahora hay una cumbre, ¿no es cierto?

Javier Laquidara: Sí, mañana en Misiones se juntan los gobernadores del Norte, en teoría, para hablar de zonas frías, que es un proyecto que en invierno cae mal.

Ignacio Fidanza: Imaginate, estás cagado de frío y te dicen «te voy a sacar el subsidio y te va a llegar una boleta que te va a matar, va a ser 10 veces más».

Javier Laquidara: Ahí es otra vez choca el ala política, sería Santilli con Toto, ponéle, que miran el Excel y ya está, el superávit, y el otro tiene que poner la trucha ahí con los gobernadores.

Ignacio Fidanza: Bueno, pero lo mandan a Santilli a Misiones a conseguir los votos. Y es que los gobernadores del Norte que se juntan todavía tienen una vendetta que fue que ellos votaron zona fría en Diputados, les iban a dar zonas calientes, o sea, ellos muy solidarios decían «caguemos a los de la Patagonia y a nosotros dennos el subsidio para el aire acondicionado».

Javier Laquidara: Y los cagaron a todos.

Ignacio Fidanza: Sí, muy de este gobierno, los cagaron a todos. En eso son democráticos.

Javier Laquidara: En teoría, los gobernadores están esperando hasta diciembre para negociar a ver qué hacen en las elecciones del año que viene. Y está llegando rápido diciembre y no hay un acuerdo. Santilli, que llegó para eso, a la Jefatura de Gabinete para asegurar la reelección de Milei y tener a los gobernadores por lo menos no arreglados pero pacíficos, se está complicando, como vimos la semana pasada en el Congreso. Vamos a ver mañana, no creo que haya sillazos, pero para mí Santilli se vuelve sin nada.

Ignacio Fidanza: Mira, de hecho Dipierri, que escribió la nota ayer, él cuenta que en esta cumbre en Misiones en realidad lo que quieren coordinar es el desdoblamiento. Yo hoy estuve con un gobernador a la mañana desayunando y me dijo: «Bueno, estamos todos enfocados en reelegir». Punto, ese es el tema, totalmente enfocados en reelegir, y después la elección nacional verán. Verán cómo llega Milei, verán cómo evoluciona el peronismo, cómo evoluciona la opción de un outsider que capitalice algo por el medio. Porque en la medida de que pateen la negociación con el Gobierno, creen que Milei puede llegar más debilitado si no mejora la economía, y entonces en vez de entregarle toda la lista de diputados por ahí le dan uno y discuten el senador, ¿no? Hoy Milei tiene una sola ventaja importante, que es que no tiene un candidato todavía enfrente y que todavía hay mucha gente que dice: «No me lo banco a Milei, no creo que me vaya a ir mejor, pero no quiero que vuelva el kirchnerismo». Por eso en algunos distritos, particularmente los más antiperonistas, se da un fenómeno muy raro que es que la imagen de Milei está por debajo de su intención de voto. Esto es muy extraño, no es normal, pero pasa porque hay gente que dice eso: «Yo no me lo banco más, pero bueno, no quiero que vuelvan los K». Entonces tiene un poco más de votos de lo que mide como imagen. Pero esto está muy atado a la evolución económica, o sea, se está jugando ahí muy en el límite. ¿Hasta dónde esa persona hace prevalecer un voto ideológico por sobre su vida real cotidiana? No sé, es un interrogante que también tienen los gobernadores.

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