Javier Milei se entusiasmó con el guiño que insinuó Donald Trump a la causa argentina por Malvinas y anunció una misteriosa cadena nacional para el jueves para hablar de las islas.
El presidente de Estados Unidos sugirió este lunes que podría «revisar» el apoyo a Gran Bretaña en la disputa con la Argentina por las Malvinas. Milei llevó el tema a la reunión de gabinete de este martes en la que aseguró que había avances «fuertes» sobre el pedido de soberanía.
Repitió en la reunión lo que dijo temprano este martes a El Observador, su radio favorita: «Ayer ha pasado algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada de los argentinos», dijo.
Por eso el gobierno anunció la cadena en la que sólo aclaró que se hablaría sobre Malvinas, sin dar mayores especificaciones. «Inglaterra es el pasado. Argentina es el futuro», tuiteó Santiago Caputo para festejar el guiño de Trump.
Caputo es el principal impulsor de la «batalla cultural» de los libertarios, es decir, de mover la maquinaria para copar la agenda con temas que saquen a Milei y los problemas del gobierno de la mira de los medios.
El tema Malvinas había dejado mal parado al gobierno durante el Mundial, cuando los jugadores de la Scaloneta se burlaron de un «acuerdo» que anunció Alejandra Monteoliva para prohibir manifestaciones sobre las islas durante la semifinal contra Inglaterra y exhibieron una bandera con el lema «Las Malvinas son argentinas».
El canciller Pablo Quirno salió a bajarle el tono este mismo martes al entusiasmo exacerbado que buscaron instalar las milicias digitales del gobierno. «Nosotros sobre lo que no tenemos control no operamos; nosotros operamos sobre lo que nosotros controlamos», dijo en relación a un hipotético apoyo de Estados Unidos a la posición argentina.
«Lo que haga Trump por Inglaterra será Trump por Inglaterra», dijo el canciller. «Si nosotros somos beneficiarios directos o indirectos de las decisiones de ellos…acá no hay un triángulo mágico donde estamos hablando en estos términos», dijo.
Las declaraciones cautelosas de Quirno se complementaron con las del gobierno británico. Un portavoz del primer ministro Andy Burnham salió a minimizar las palabras de Trump y dijo que «los habitantes de las Islas Malvinas son británicos y tienen derecho a determinar su propio futuro». «Expresaron su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable», dijo el portavoz.
