¿QUÉ PUEDE GANAR UN GOBIERNO CON TENER RECLUIDAS A LAS PERSONAS?

Nota de Opinión – Por Facundo Gaitán Scheidegger
“Es una pregunta que necesariamente debe hacerse. Esto genera un sinnúmero de emociones negativas en la población, desde el enojo, la bronca para con quienes toman la decisión, hasta ansiedad y angustia en muchas de las personas que deben enfrentar situaciones complejas en el encierro. Siguiendo obviamente por una cuestión fundamental que provoca también una movilidad de emociones, los ingresos económicos. Sin duda el tomar la decisión de un confinamiento (por el tiempo que sea) afecta a las personas. La falta de circulación de dinero y por ende de ingresos afecta el núcleo familiar, social y comunitario.
¿Cómo puede ser un beneficio político tomar estas decisiones? Es difícil que esta pregunta lleve a una respuesta positiva cuando la misma se analiza desde una perspectiva del espacio que toma la decisión de restringir actividades y rubros económicos. Por otro lado vemos un sector político, que inerte en gestión, acción, propuestas o soluciones se queda esperando a recibir gratamente la aceptación popular ante el enojo de una parte de la población con quienes toman las medidas restrictivas.
No hay ganancias políticas para un Gobierno en tomar este tipo de decisiones. Incluso quienes argumentan que se toman en miras de generar una dependencia estatal. Hay un error en su argumentación debido a que hoy la sociedad aun encontrándose beneficiada con medidas estatales de contención, siguen enojados con el Ejecutivo por el hecho de impulsar las restricciones en sus rubros comerciales. (Al referirse a medidas de contención nombro solo algunos como ejemplo: Subsidios en los servicios, pago de sueldos a los trabajadores privados, opciones bancarias para cancelación de pasivos, programas de inversión para el desarrollo, etc.)
El interrogante disparador solo tiene una respuesta. No hay ganancias políticas debido a que no fueron pensadas como medidas electorales, sino como una forma de contener esta crisis sanitaria que atravesamos en donde los picos de contagio realizan nuevas marcas históricas que proyectan una situación compleja y critica para la posterior contención en el sistema de salud.
Esto es (o debería ser) de público conocimiento, es decir, no debería haber un/a argentino/a que no conozca la crítica situación en la que nos encontramos. Por ello, cuando vemos personas que convocan a multitudinarias marchas, que se aglomeran en sectores en donde no se cumple absolutamente ningún protocolo que evite la transmisión del contagio, de hecho, se auto constituyen en un foco alarmante de contagio al expresar su enojo con la negativa de uso de barbijo y agolpándose sin la distancia social necesaria… solo queda preguntarnos ¿A quién beneficia este escenario? De verdad entienden que ¿a medidas tomadas para parar el brote de contagios se le responde con marchas que fomentan el contagio? Nadie desconoce que las restricciones afectan en muchas variables el normal desarrollo de toda la sociedad, por ende, también del sector comercial. Pero si el origen de las mismas se funda en el pico de contagios, no existe lógica en reclamar que cesen las medidas generando más contagios.
Hay un interrogante que debo reformular para que no pase de ser percibido. ¿A quién beneficia el escenario de marchas en reclamo por las restricciones? ¿A los comerciantes? No, claramente a los comerciantes no los beneficia. Si el objeto de la restricción es evitar contagios no puede nunca un foco de contagio ayudarlos a que las restricciones terminen. Hasta ahora hemos analizado como en este contexto existe una suerte de “tire y afloje” o de pérdidas y ganancias por parte del Estado y de los comerciantes. El Estado pierde popularidad al tomar estas medidas en favor de bajar la curva de contagios y los comerciantes pierden ingresos económicos y por lo tanto se manifiestan causando inconscientemente (y creo que hasta involuntariamente) focos de contagios impidiendo al Estado aplanar la curva epidemiológica.
Hay un sector que se beneficia en cada uno de los interrogantes realizados, que no toma ningún costo ni político, ni económico, pero si tiene muchos beneficios tanto políticos como económicos. Me refiero al sector político opositor. No asumen costos políticos debido a que se alejan de todo tipo de colaboración para contener el virus del Covid en donde se encuentran, no aportan ideas, ayudas, presencia, nada, su aporte en lo político es cero. En lo económico se ven beneficiados debido a que no deben hacer inversiones en gestión, esto se evidencia en la total ausencia de medidas adoptadas desde su “qué hacer” como servidores públicos, han advertido que no necesitan hacer nada por la gente para agradarles, toda vez que les basta fomentar el enojo en un sector de la población para canalizar ese enojo como aceptación a su espacio opositor, es decir, obtienen beneficios políticos sin invertir un peso, sin proponer una idea, sin hacer nada por la gente. Esto no tiene por finalidad ahondar en su poca capacidad para desempeñar los distintos cargos que ostentan, si hoy cualquiera de esos comerciantes le pide al sector opositor que nombre 10 medidas que hayan realizado en este año y medio de gestión para beneficiar al pueblo, sin duda no tendrían más que respuestas evasivas, esto es porque no existen.
Sin embargo acá estamos, ante un sector de la población que ha sido convencida de que el “Gobierno te quiere encerrado” y de que esta medida es una muestra de “tiranía” que beneficia al Gobierno. No solo por lo expuesto, sino por un simple baño de realidad, basta con darse cuenta de que estas medidas no benefician al gobierno, al contrario, son de las llamadas medidas “políticamente incorrectas”.
El desafío hoy es que a la mayoría de la población no le quede dudas de que efectivamente estas medidas no benefician al Gobierno, pero que no fueron tomadas para que la gente este feliz con un espacio político, sino que se tomaron para que la gente este a salvo…mientras tanto otros sectores políticos que ganan la aceptación con estas medidas infelices ponen en riesgo a quienes encuentran en ellos un refugio.
Abg. Facundo Gaitán Scheidegger




