María Inés Rodríguez Aguilar dejó el Museo Histórico Nacional en rechazo al traslado del sable. Había expresado su desacuerdo con la medida de Javier Milei.
La polémica por el destino del arma del Libertador sumó un nuevo capítulo institucional. La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia indeclinable tras confirmarse la decisión del Gobierno de trasladar el histórico Sable Corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo.
La licenciada en Historia y Archivista, quien había asumido la conducción en 2025 tras la gestión de Gabriel Di Meglio, decidió dar un paso al costado al manifestar su absoluto «desacuerdo» con la medida adoptada por el Poder Ejecutivo.
