Felipe Núñez, el tuitero de Luis «Toto» Caputo se recibió un crédito de 315 mil dólares del Banco Nación a una tasa amigable, se compró una casa de 400 metros cuadrados en San Isidro.
El periodista Ari Lijalad, de El Destape, encontró en la declaración jurada de Núñez que el 1 de noviembre de 2024, Núñez sumó a su patrimonio un inmueble de 389 metros cuadrados en uno de los distritos más caros del país.
«Nosotros no hicimos nada ilegal ni inmoral», dijo Núñez en las últimas horas, meses después de que se desató el escándalo de los créditos blandos del Banco Nación.
«Fuimos como cualquier hijo de vecino que es apto crédito a sacar un crédito a la misma tasa y plazo que puede sacar todo el mundo. ¿Por qué elegimos el Banco Nación? Primero, porque cobramos el sueldo ahí», tuiteó el asesor de Caputo.
Núñez, que es director del BICE, fue uno de los funcionarios que accedió a esta línea de la que gozaron otros miembros del gobierno como Federico Furiase, Sharif Menem y el diputado Santiago Santurio.
Liberales fundamentalistas en sus tuits, habituales críticos del Estado como una inmensa maquinaria costosa e inútil, a la hora de gestionar préstamos para su vivienda, los funcionarios y diputados libertarios acudieron sin ponerse colorados a la banca pública. En todos los casos los créditos se otorgaron durante la pasada presidencia de Daniel Tillard y sobrevuela la sospecha de preferencias políticas en su otorgamiento.
Sandra Pettovello echó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, por haber recibido un crédito del Nación por más de 400 millones de pesos y, en ese acto, sentó un precedente moral que dejó expuesto a Toto Caputo y sus funcionarios.
