Un grupo de Gandalfs escrachó a Peter Thiel: «Tenés palantires para ver el futuro, pero en el espejo ves un boludo»

Un grupo de Gandalfs invadió la residencia del magnate Peter Thiel en Palermo Chico para rechazar la presencia de Palantir en la Argentina y lo obligaron a bajarse de un evento con Luis Caputo y Federico Sturzenegger.

«No pasarás, la concha de tu madre», fue el lema que los Gandalfs, el líder de la Compañía del Anillo, 

exhibieron en una bandera beligerante.

Los Gandalfs irrumpieron frente al domicilio del empresario germano-estadounidense con sombreros puntiagudos, barbas y túnicas grises. Palantir se dedica al análisis masivo de mircrodatos recopilados en redes y en la web y vende su información a Estados y agencias de inteligencia en todo el mundo.

«Peter Peter compadre, la concha de tu madre. Vos tenés palantires para ver el futuro, mirate en el espejo vas a ver un boludo», cantaron revoleando sus barbas al ritmo del mítico cantito de cancha que es una metamorfosis de Atrévete a decírmelo de Sonia Rivas.

El nombre de la empresa proviene del universo de J. R. R. Tolkien, donde un palantír (en plural, palantíri) es una esfera de cristal oscuro y resistente que funciona como una piedra vidente. Su nombre viene del idioma élfico quenya, muy difundido en algunas zonas de Palermo, y significa «el que ve a los lejos» o «aquellos que vigilan desde lejos».

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Inspirados en la bandera que dio la vuelta al mundo tras el partido con Inglaterra, los Gandalfs llevaron a la mansión de 12 millones de dólares de Thiel un trapo con la leyenda «You shall not pass, la concha de tu madre», una referencia argentinizada al universo de Tolkien.

Un grupo de Gandalfs se reunió delante de la casa de Peter Thiel en el barrio de Palermo

Gandalfs del sur o ciudadanos Gandalfs se hace llamar el grupo que tiene en la Primera convención de bátmanes del Mercosur, realizada en julio 1995, su principal antecedente.

Antes de la protesta en la casa de Thiel, los Gandalfs se cruzaron con el Regimiento de granaderos a caballo que marchaba por Figueroa Alcorta y saludaron a los infantes que iban rumbo a la Plaza San Martín.

Más allá de la alta visibilidad que tuvo la actividad, a sabiendas del poder de su enemigo, los Gandalfs prefirieron bajar el perfil, no aceptaron entrevistas y solo publicaron un comunicado en Página/12.

«Tenemos un súper villano viviendo en nuestra ciudad. ¿Vamos a dejar que esta gran sombra anegue nuestro horizonte?», fue la explicación los magos, que acaso encontraron en Thiel al mejor intérprete de Sauron. Thiel pasó los últimos meses en Argentina, en donde tiene amigos como Javier Milei y Juan Grabois.

«Hoy, lxs Gandalfs del sur encendimos la primera almenara para iluminar un camino de resistencia. Nuestra tierra no quiere ser laboratorio de alquimias orquestadas por millonarios que conspiran contra nuestra existencia», advirtieron los magos.

Las consecuencias del Gandalfazo fueron inmediatas:  Thiel se bajó del evento Vientos de Cambio del que iban a participar Caputo y Sturzenegger, entre otros habitantes de Mordor.

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