UNA DEFENSA DESHUMANIZANTE Y MISÓGIN

El abogado de Naim Vera sostuvo que no fue femicidio.
Gonzalo Ferrara, el defensor de Naim Vera, sostiene su alegato en dos cuestiones fundamentales. Primero: No había relación de pareja. Segundo: No había violencia de género. Conclusión obvia: No hay femicidio como lo tipifica el artículo 80 inciso 11 del Código Penal, ni la agravante del artículo 80 inciso 1.
Para concluir en que no había “relación de pareja” alega todos los paradigmas moralizantes y disciplinadores de las conductas afectivas y sexuales. Naim no quería una relación con compromisos. El vínculo no era notorio, ni permanente ni estable, por lo menos para Naim, aunque sí lo era para las amigas de Brenda. Y esto es sumamente importante y trascendental y debe atravesarnos como sociedad, porque el Tribunal deberá decir sobre este punto, y con ello afectará no solo a la condena, sino a los derechos fundamentales de las personas involucradas en relaciones interpersonales (como la intimidad y privacidad, así como la autonomía y libertad) que no se adecuen al modelo definido.
Esto no lo digo yo, lo dice la Corte Suprema de la Provincia de Mendoza, en el fallo Di Cesari Melli, Andress SALVADOR P/ Homicidio Agravado.
Ferrara desconoce y soslaya con su argumento la diversidad de formas y vivencias en las que pueden relacionarse las personas, y ubica a Brenda en el lugar más vulnerable. Brenda no era conocida por la familia de Naim, porque para Ferrara es Naim, el femicida, y su familia quienes deben reconocer y aprobar la calidad de novia de Brenda. Una interpretación no solo moralizadora y clasista, sino además deshumanizante y misógina. No importan Brenda ni su registro de la relación, ni su afectividad. Importa sólo el reconocimiento de los otros, y no de cualquier otro, sino del femicida y su grupo de pertenencia.
Que existió una relación sexo afectiva no se puede negar, digo, es el sustrato fáctico de esta femicidio, si no hubiera existido, Brenda estaría viva. Que no se ajuste al modelo deseado por Ferrara y por algún sector de la sociedad, no borra su existencia ni el contexto de relación de pareja.




