LA RIOJA NO ARRANCA: CAE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA Y LA CRISIS GOLPEA AL CONSUMO, EL EMPLEO Y LAS EMPRESAS

La economía volvió a encender señales de alarma y en La Rioja el impacto ya comienza a sentirse con fuerza. Según los últimos datos oficiales, la actividad económica registró una caída del 2,6% mensual en febrero, marcando el retroceso más fuerte desde fines de 2023 y reflejando la fragilidad del escenario económico actual.
En la comparación interanual, la baja también fue significativa: el descenso alcanzó el 2,1%, evidenciando que la recuperación económica todavía no logra consolidarse y que varios sectores continúan atravesando dificultades.
Un impacto directo en La Rioja
En la provincia, la desaceleración económica ya muestra consecuencias concretas sobre el consumo, el empleo y la actividad privada. Distintos indicadores reflejan un deterioro que preocupa tanto al sector comercial como al productivo.
Consumo en caída
Durante marzo, las ventas comerciales registraron bajas en prácticamente todos los rubros. Incluso aquellos sectores que mostraban cierta estabilidad no lograron superar el impacto de la inflación, profundizando la pérdida del poder adquisitivo y el freno en el consumo interno.
Menos empleo privado
El mercado laboral también atraviesa un momento complejo. Durante 2025, el sector privado perdió puestos de trabajo, consolidando una tendencia negativa que afecta principalmente a actividades vinculadas al comercio, servicios y producción.
Cierre de empresas
Uno de los datos más preocupantes es la caída en la cantidad de unidades productivas. La Rioja encabeza el ranking nacional de cierre de empresas, con una reducción del 12,6% en los últimos dos años, una situación que golpea directamente al entramado económico local.
Una recuperación que no despega
Aunque a comienzos de año algunos indicadores mostraban leves señales de mejora, la caída registrada en febrero volvió a poner en duda la posibilidad de una recuperación sostenida.
Especialistas advierten que la economía continúa afectada por problemas estructurales como:
- Menor consumo interno
- Caída de la actividad industrial
- Debilidad del mercado laboral
- Retroceso en sectores clave como comercio y producción
Incluso a nivel nacional ya se observa una acumulación de retrocesos que dificultan sostener el crecimiento económico.
El dato que preocupa: -2,6% en un solo mes
Más allá de las estadísticas, el descenso de la actividad económica tiene un impacto directo en la vida cotidiana. En provincias como La Rioja, donde gran parte del movimiento económico depende del consumo y la actividad comercial, la desaceleración comienza a sentirse cada vez con más fuerza.
La combinación de menos ventas, menos empleo y menos empresas refleja un escenario complejo que todavía no encuentra señales claras de recuperación.
En La Rioja, la sensación es cada vez más evidente: la economía no logra despegar y la crisis empieza a profundizarse en distintos sectores de la sociedad.




