Los gobernadores del norte presionan por Lijo y tensionan la relación de Menem y Mahiques

Los gobernadores del Norte que temen que sus reelecciones sean impugnadas en la Justicia presionan para designar a Ariel Lijo en la Corte Suprema y tensionan la alianza entre Juan Bautista Mahiques y los Menem.
LPO anticipó que el catamarqueño Raúl Jalil y el salteño Gustavo Sáenz encontraron una diagonal en Lijo para conseguir el aval de la Corte para pelear por un tercer mandato en sus provincias.
Ambos gobernadores tienen obstáculos constitucionales para buscar otro mandato y por eso empujan la llegada del juez federal, con la ilusión de tener una Corte más permeable a sus pretensiones.
El propio Javier Milei no quiere que se trate la ampliación de la Corte este año, como anticipó LPO. El presidente pidió postergar para el año que viene la designación de Lijo, si bien en un año electoral asoma como más compleja una negociación de este calibre.
Sin embargo, los gobernadores echaron mano de dos herramientas para convencer a la Rosada. Una es votar el pliego de Lijo junto a la suspensión de las PASO, en un gran acuerdo político que es rechazado por la mesa política.
En el gobierno no quieren mezclar los tantos: «Si les damos a Lijo antes de votar las PASO nos van a terminar cagando», sintetizaron ante LPO en el Ejecutivo.
La otra bala envenenó la relación entre Mahiques y los Menem, que empujaron la designación del ministro de Justicia para sacar de órbita a Santiago Caputo, quien manejó el ministerio durante los dos primeros años del mandato libertario.
Los gobernadores le proponen a Mahiques su propia designación como Procurador General de la Nación, un cargo vitalicio soñado por cualquier político que haya pisado Tribunales. A Mahiques, que se mostraba reticente a avanzar con la búsqueda de los dos tercios para el pliego de Lijo, esa propuesta le endulzó los oídos.
Pero chocó de frente con Martín Menem, que no quiere acordar ahora con los gobernadores, ni para la Corte ni para suspender las PASO. LPO anticipó que para los riojanos es más importante ser los dueños de la estructura política libertaria porque tienen un proyecto político para 2031, con la idea de que un Menem vuelva a gobernar la Argentina.
En un sector del gobierno creen que tampoco pueden tener esperando a Lijo, que sigue siendo el juez federal más poderoso de Comodoro Py. Este jueves, por caso, citó a indagatoria a los Kovalivker en la causa Andis que angustia a Karina Milei y a los Menem.
La jugada por Lijo desnuda la preocupación que tienen Jalil y Sáenz por la supervivencia política en sus provincias, ya que ni la llegada del juez al Máximo Tribunal les da garantías, aunque les mejoraría el panorama para sortear los obstáculos constitucionales.
Fuentes al tanto de las conversaciones indican que tampoco pueden nombrar a Lijo y que esperar un fallo favorable al otro día, porque sería un escándalo de magnitudes que difícilmente los detractores del juez, como el diario La Nación, puedan olvidar fácilmente encima en la entrada del año decisivo para Milei.
Sáenz empezó a hacer campaña esta semana y se abrazó a Emiliano Durand, el intendente de Salta al que ve como su verdadero rival por la gobernación. La libertaria Emilia Orozco pide permiso en la Rosada para lanzarse pero no recibe respuestas del «lulemenemismo».
El catamarqueño Jalil tiene otras complicaciones peores, que lo llevaron a inclinarse por una candidatura a senador, que es el rechazo de su propio partido.
El peronismo catamarqueño, con Lucía Corpacci a la cabeza, prefería a Gustavo Saadi para confrontar con Milei. Pero Corpacci miró encuestas que le dan un conocimiento de 30 puntos más que Saadi y ahora se pregunta si la candidata no terminará siendo ella.




