Quintela se aleja de Kicillof y cierra con Cristina, con la idea de ser el «vice heredero»

Ricardo Quintela terminó concentrando el capital político del homenaje al cura Enrique Angelelli, obispo desaparecido durante la última dictadura, que organizó con la excusa de montar la foto de unidad entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof. Con la ausencia del gobernador bonaerense, que envió a Cristina Álvarez Rodríguez en representación suya, el riojano se llevó el protagonismo para un peronismo que, incluso en su desorden, se ilusiona con ofrecer una alternativa política al gobierno de Javier Milei en 2027.
Esa centralidad de Quintela no sería una carambola porque su arco narrativo como aspirante a la candidatura inició con su intención de conducir el PJ nacional en 2024, hasta que Cristina Kirchner anunció que iría por el mismo cetro. Lejos de declinar su apuesta, el gobernador cuyano redobló y desafió a la ex presidenta, juntó avales y consiguió el apoyo de Kicillof, pero ella logró que le impugnen las listas a su adversario y se quedó con la jefatura partidaria.
Lo paradójico es que Kicillof respaldó a Quintela cuando se postuló por el PJ pero el riojano aceptó su derrota antes de competir sin que su par bonaerense salude la asunción de Cristina en el PJ. «La bronca de Cristina con Axel empezó ahí porque ella no lo jodía en nada como presidenta del PJ», comentaron a LPO.
Ahora, Quintela cultiva un discurso combativo, asimilable al que se atribuye al kirchnerismo duro. «Lo que sea necesario nacionalizar, lo vamos a nacionalizar. Lo que sea necesario expropiar, vamos a expropiar. Lo digo para que no se entusiasmen con este señor que está desequilibrado», dijo el gobernador en declaraciones a El Destape.
Quintela invitó a Máximo a La Rioja y quiere mediar en la pelea con Kicillof
La diputada cristinista Teresa García se apuró a retuitear un posteo de Infobae con ese título. «Va a ser por ahí», tipeó la legisladora, en un claro aval.
Un dirigente del PJ que almorzó con él este domingo le dijo a LPO que le planteó que debería ser el candidato del peronismo, una propuesta que el gobernador recibió con una sonrisa y que se cuidó de contestar con entusiasmo. «Yo no me quedo en el pasado, lo que pasó ya está y ahora tenemos que unirnos para ganar», dijo Quintela, fastidiado por la ausencia de Kicillof en el homenaje a Angelelli.
VA A SER POR AHI
«Lo que sea necesario expropiar, vamos a expropiar»: un gobernador peronista amenazó con revisar todas las medidas de Milei en caso de volver al poder – Infobae https://t.co/IWpRSWcPJi— Maria Teresa Garcia (@TereGarciaOK) August 3, 2026
Esa respuesta revela su alejamiento de Axel y expone su cierre con Cristina, que escala en su imagen positiva en las encuestas y ya se encuentra por encima del gobernador. «En La Rioja, la gente apoya a Cristina», explicó uno de los presentes en el acto ecuménico del último sábado.
Por lo demás, es una conducta recurrente en Cristina la de instruir a un dirigente con una tarea para tejer la unidad del movimiento y luego darle protagonismo con un lugar expectable en la boleta del justicialismo. Es lo que hizo con el propio Alberto Fernández antes de anunciar su candidatura a presidente por redes sociales en 2019, cuando le ordenó que se juntara con los dirigentes peronistas para organizarse contra Mauricio Macri, y también guarda similitudes con el encargo a Miguel Pichetto en los últimos meses.
Fuentes cercanas a Quintela aseguraron a LPO que su intención es «unir al peronismo» y que «no busca ser candidato». Sin embargo, intendentes bonaerenses admiten que «El Gitano» ya habló con algunos de ellos con ánimo de postularse.
Un legislador riojano que lo conoce bien indicó que «Ricardo está decidido a caminar». «Ojalá sea», confesó.
Quintela visitó a Cristina en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria, y conversó con la ex presidenta sobre el peronismo, una cita que desde La Cámpora se encargan de remarcar que Kicillof nunca buscó, después de la confirmación de la sentencia de la Cámara de Casación en 2025. Lo curioso es que Cristina y Axel se reunieron por espacio de una hora y media el 1 de octubre de 2025, y también se habían encontrado a solas el 5 de junio para acordar la forma en que se integrarían las listas de septiembre, antes que la Corte Suprema rechazara el recurso de las defensas contra el fallo de segunda instancia.
Kicillof, por el momento, se rehúsa a organizar actos o participar en escenarios que no controla por temor a caer en una redada que pueda raspar su imagen, algo que despierta impaciencia y hasta irritación en dirigentes del peronismo que quisieran apoyarlo.




